Residencial Libertad, en Tonacatepeque, nació como un proyecto de vivienda social, en respuesta a los terremotos de 2001, gracias a la iniciativa de empresarios comprometidos con el desarrollo de El Salvador. El proyecto incluye el complejo habitacional; una clínica integral, que brinda atenciones sin ningún costo para la comunidad; el Complejo Educativo Católico Ricardo Poma y un complejo deportivo. 

En 2017, Residencial Libertad cumplió 16 años de trabajo continuo y durante este tiempo ha facilitado oportunidades a:


Desde 2015, se implementó en el complejo educativo un programa de inglés para los niños y jóvenes desde parvularia hasta bachillerato. Este programa está basado en una metodología participativa-lúdica, centrada en el estudiante, donde lo más importante es desarrollar habilidades verbales, seguidas de la escritura y la lectura. 

El propósito es romper con las etiquetas y estigmas que rodean a los niños y jóvenes que viven en comunidades vulnerables debido a la pobreza y la violencia. Al brindarles la oportunidad de aprender inglés como segundo idioma, ellos pueden aspirar a empleos de calidad en su vida adulta y mejorar sus ingresos y los de sus familias. Contar con esta competencia también fortalece su autoestima y amplía sus expectativas a futuro, abona al sentimiento de orgullo y pertenencia a su comunidad. 

En 16 años de intervención en la comunidad de Residencial Libertad, FUSAL ha sido testigo de su transformación, su convicción por darle un futuro diferente a sus niños y adolescentes, y el compromiso de mantener el impacto logrado. Es por esto que se propone para el 2018 ceder la conducción de este proyecto al reconocido liderazgo de la Orden Religiosa de Hermanas Franciscanas, quienes desde sus inicios han manejado el complejo educativo con excelencia. Estamos seguros de que la comunidad logrará la armonía que tanto anhela y la convivencia pacífica entre todos sus actores.