El Salvador tiene un tesoro demográfico: el 35% de su población la representan niños y jóvenes que significan para el país la posibilidad de construir un futuro lleno de oportunidades. Brindarle a este grupo poblacional las oportunidades que necesita para desarrollarse plenamente desde la infancia, y prepararlos para su incorporación a la vida productiva durante su etapa adulta es un camino para la superación de retos como la pobreza y la violencia.

Sin embargo, de acuerdo con el Informe de Situación de la Niñez de Unicef, El Salvador invierte apenas el 4.4% de su Producto Interno Bruto (PIB) en los niños y adolescentes, 1.9% menos que el promedio de la región centroamericana.

“La inversión específica en áreas como salud, educación, vivienda y seguridad ciudadana, que son servicios básicos para la subsistencia y el desarrollo digno de la población es todavía insuficiente para aportar a un nuevo modelo de desarrollo social y económico”, reza el informe de la Unicef.

Conscientes de esta realidad, Proyecto País trabaja para que los niños y los jóvenes que viven en comunidades vulnerables tengan acceso a las oportunidades necesarias para transformar su vida y la de sus familias.

Nuestro modelo de intervención

El programa invierte en el fortalecimiento de las habilidades sociales de los niños y adolescentes a través de clínicas deportivas, artísticas y de actividades de sano esparcimiento; mientras que para estimular los sueños de los jóvenes, Proyecto País les brinda la oportunidad de diseñar su futuro a través de talleres de Plan de Vida. En estos espacios, guiados por facilitadores, ellos se descubren a sí mismos, fortalecen su autoestima, se trazan metas para mejorar su futuro y definen los caminos para cumplirlas.

El modelo de intervención de este programa también incorpora la promoción de prácticas para una vida saludable a través de la conformación de Comisiones de Salud, en la que son los mismos jóvenes quienes comparten con sus pares y con los adultos prácticas para una vida saludable.

El impacto positivo de las acciones de Proyecto País se extiende hasta las familias y sus comunidades, pues cada uno de los espacios y actividades se convierten en una oportunidad de participación para los padres de familia, maestros y vecinos. Los niños y sus padres estrechan sus lazos, mientras que la comunidad descubre en la organización ciudadana una herramienta para solucionar los problemas a los que se enfrentan a diario.

La adaptabilidad de las estrategias de Proyecto País nos han permitido implementar sus herramientas y conocimientos en otros programas sociales de FUSAL, como Residencial Libertad, para facilitarles a más de mil familias en situación de riesgo la oportunidad de construir comunidades en armonía.

Desde 2013, Residencial Libertad implementó en la comunidad el desarrollo de clínicas deportivas para fortalecer las habilidades sociales de los niños y ocupar su tiempo libre en actividades productivas; puso a disposición de los jóvenes los talleres de Plan de Vida con el objetivo de guiarlos en la definición y logro de sus metas y sueños; y fortaleció la promoción de prácticas para una vida saludable a través de la incorporación de Comisiones de Salud en la Clínica de Residencial Libertad.

Proyecto País también participa de la alianza SolucionES y durante 2016 puso al servicio de los municipios de Sonsonate, La Libertad, San Salvador y Ciudad Delgado su experiencia en construcción de comunidades en armonía.

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