Mensaje de nuestro Presidente

En 2016, celebramos 30 años de trabajo con un homenaje al liderazgo, la pasión y la entrega de miles de voluntarios comunitarios, quienes encarnan el espíritu de servicio que caracteriza a FUSAL y comparten nuestro objetivo de contribuir al desarrollo humano de El Salvador como una vía para superar la pobreza.

Durante tres décadas, hemos sido un camino para brindar igualdad de oportunidades a las familias salvadoreñas menos favorecidas, a través del diseño y ejecución de programas sociales con estrategias eficaces y de impacto en las áreas de nutrición, salud, educación y construcción del tejido social.

Creemos en la gente y su capacidad transformadora. Por eso nuestros programas se erigen sobre modelos de intervención que promueven la adquisición y el fortalecimiento de prácticas, habilidades y competencias, para que cada salvadoreño se convierta en protagonista de su propia historia y contribuya a la prosperidad de su comunidad.

Esta dinámica integral de transformación centrada en la persona es la base de los programas Chance, Libras de Amor, Residencial Libertad, Proyecto País, ¡Sí Podemos! y ¡Supérate! Fundación Poma. Nuestro compromiso es darle continuidad a estas buenas ideas, fortalecerlas y ampliarlas, para que puedan seguirle brindando a las familias más vulnerables la oportunidad de una vida digna hoy y mañana.

Por eso, cada día hacemos nuestro trabajo sin complejos, porque el servicio no está sujeto a las ideologías ni a la condición económica. La solidaridad no es un concepto de derechas o izquierdas, es un valor fundamental en la consolidación de las sociedades justas y democráticas, que exige sensibilidad humana, coherencia y acción.

Nuestra Junta Directiva, los empresarios comprometidos y aliados, nuestros voluntarios, las comunidades y todo el equipo técnico de FUSAL estamos unidos por la solidaridad, por el amor hacia nuestra gente; por el orgullo de ser salvadoreño y por el optimismo empedernido de convertir a nuestro país en una verdadera Patria donde haya igualdad de oportunidades para todos.

La evaluación periódica de nuestros programas juega un rol fundamental en nuestro éxito. Nos ha consolidado como una organización social transparente y nos invita a un espacio de mejora continua para estar un paso adelante, y proponer soluciones innovadoras a los desafíos sociales.

Hay más de 2.5 millones de salvadoreños que viven en condición de pobreza o se encaminan hacia ella; esta es una realidad que no podemos ignorar, demanda atención y unidad. Nuestra reflexión es un llamado dirigido a todos los sectores de la sociedad para convertir la solidaridad en el hilo que nos une, para que cada uno asuma el rol que le corresponde en el desarrollo del país y  nos dediquemos a lo más importante: nuestra gente.

En esta agenda de transformación, es importante un clima nacional de confianza y unas condiciones socioeconómicas, políticas y ambientales que potencien la creación del valor compartido que los empresarios estamos liderando en El Salvador.

Agradecemos a todos nuestros aliados y amigos, al equipo motivado que acompaña a las comunidades en su transformación y a todos los que con su aporte nos permiten garantizar la sostenibilidad de los programas sociales. Nuestro compromiso seguirá siendo construir una sociedad más armónica, pujante, cohesionada y próspera.


Ricardo Poma
Presidente de FUSAL