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Impactos significativos
reporte fusal 2020

Introducción

El año 2020 ha estado lleno de retos sin precedentes para nuestro país y a nivel mundial a raíz de la pandemia por el COVID-19. Como referente en la respuesta ante emergencias, FUSAL ha estado en primera línea apoyando a la población más afectada por la pandemia de forma directa e indirecta equipando al sistema de salud nacional y llevando alivio a los que más han sido golpeados económicamente afectando así su seguridad alimentaria.

El retroceso en progreso social que el país ha tenido en estos meses es importante: Según un estudio del BID, 600 mil salvadoreños entrarían al umbral de la pobreza en este año; asimismo el Programa Mundial de Alimento estimó en agosto que aproximadamente 379 mil salvadoreños enfrentan inseguridad alimentaria severa y 1.9 millones viven inseguridad alimentaria moderada. Este año también se dio alta inasistencia de niños a clases, especialmente en preprimaria y para 2020 se espera alta deserción escolar por la falta de acceso a equipamiento y datos. Esta agudización de retos al desarrollo ha renovado en el equipo de FUSAL el espíritu y compromiso de servir y llevar apoyo a las poblaciones más vulnerables que están sufriendo las secuelas negativas de la pandemia.
Además de la respuesta a la emergencia, FUSAL ha mantenido activos las intervenciones regulares planificadas bajo nuestras diferentes líneas de acción: Ayuda Humanitaria, Primera Infancia, Desarrollo Local y Calidad Educativa. Durante la cuarentena los equipos continuaron vinculados al territorio de manera virtual y movilizando ayuda humanitaria, y una vez se recobró la capacidad de circular se están haciendo incursiones territoriales siguiendo protocolos de seguridad lo que ha permitido seguir implementando las estrategias ya ajustadas a una nueva realidad. Durante este tiempo también hemos fortalecido alianzas y coordinado acciones con socios claves para lograr mayor eficiencia en nuestras intervenciones.

Este breve informe resume las actividades más relevantes desarrolladas en los primeros siete meses del año, logros alcanzados y planes de ajuste de estrategias.

Contexto

Durante la emergencia, FUSAL apalancó su conocimiento de más de 34 años de implementación de respuestas a emergencias y crisis humanitarias para atender a las comunidades más vulnerables de El Salvador. FUSAL tuvo la capacidad de mantener operaciones continuas, especialmente en ayuda humanitaria, para apoyar a los salvadoreños afectados por la pandemia de COVID-19 y las tormentas tropicales Amanda y Cristóbal, las cuales trajeron consigo inseguridad alimentaria de las familias, retos en la educación de los niños y jóvenes, y dificultades para acceso a atenciones en salud e insumos de protección ante el virus.

Fondo de la Solidaridad

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En marzo 2020, FUSAL se activó para apoyar a los salvadoreños más vulnerables y respondió a la emergencia de salud pública por el COVID-19 con una estrategia integral que se denomina Fondo de la Solidaridad para enfrentar la pandemia y apoyar a que el país superara su impacto.

Para la creación del Fondo de la Solidaridad, FUSAL trabajó de la mano de expertos en salud pública para determinar las áreas de intervención que crearían mayor impacto para abordar esta emergencia sin precedentes de una manera eficiente. Después de evaluar numerosas opciones se identificaron como áreas críticas para atender la pandemia la movilización de pruebas para la detección del virus, asistencia técnica para aumentar la capacidad de toma de muestras, y equipo de protección para el personal de salud de primera línea.
El Fondo de la Solidaridad se conformó con tres componentes que se refuerzan entre sí:
“FUSAL siempre ha estado presente para apoyar en las emergencias de nuestro país y en medio de la pandemia, no es excepción. Hemos hecho equipo con el sector privado y muchos salvadoreños que individualmente donaron para conforran proveer equipo de protección personal, pruebas para COVID-19 y asistencia técnica para tener una amplia capacidad de toma de pruebas. Agradecemos la disposición y compromiso de los empresarios y ciudadanos a unirse por el bien común y apoyar significativamente para que el país supere de la mejor manera esta emergencia humanitaria”

- Presidente de FUSAL, Ricardo Poma.
A través del Fondo de la Solidaridad, FUSAL logró consolidar la confianza de más de 30 donantes individuales, ONG y empresas para movilizar $2.1 millones entre abril y junio 2020. Al mes de agosto, a través del Fondo de la Solidaridad, FUSAL ha realizado una inversión de $1.3 millones, lo que representa un 60% de los recursos totales.

La distribución de la inversión se desglosa de la siguiente manera:
La rendición de cuentas ha sido una constante importante para FUSAL en especial para una iniciativa tan relevante como el Fondo de la Solidaridad. Es por esto que la firma PricewaterhouseCoopers El Salvador estará realizando la auditoría de la gestión del Fondo para validar la transparencia en el uso de los recursos. Al mismo tiempo, se ha estado compartiendo a través de medios de comunicación y redes sociales institucionales las diferentes entregas y actividades del Fondo.
Para más detalles sobre el Fondo de la Solidaridad de FUSAL, puede visitar 
la sección especial en nuestro sitio web: www.fusal.org/solidaridad

Campaña Educativa

FUSAL, Fundación Poma y Basic Health International trabajaron en conjunto la campaña “Salir otra vez”, una campaña que tiene como objetivo promover medidas de prevención entre la población ante el COVID-19. La campaña recibió apoyo de Glasswing, CASSA y Borgonovo Pohl en su producción, apoyo de TCS para su difusión, y también la división de Strategic Response para Latinoamérica de Facebook donó un cupón para amplificar el mensaje en su red.

El mensaje de “Salir otra vez” fue difundido entre junio y septiembre en diferentes medios de comunicación masivos y digitales para educar a todos los salvadoreños en prevención.

PROGRAMA DE Ayuda Humanitaria

Además del Fondo de la Solidaridad, el Programa de Ayuda Humanitaria de FUSAL en paralelo estuvo gestionando bienes para responder a la emergencia de manera estratégica movilizando en conjunto con SAHF bienes como medicamentos, insumos y equipo médico, Equipo de Protección Personal (EPP), alimento, ropa, artículos de higiene y hogar, entre otros relevantes para asistir las necesidades inmediatas que surgieron en centros de contención, unidades de salud y hospitales.

Respuesta a Tormenta Amanda

Ante la emergencia nacional por la Tormenta Tropical Amanda, la cual afectó al país los últimos días del mes de mayo de 2020, FUSAL activó su Programa de Ayuda Humanitaria como centro de acopio para recolectar y distribuir donaciones que llevaran alivio a las familias más afectadas en Morazán, La Libertad, Ahuachapán y zonas vulnerables de San Salvador.

La fundación se convirtió en vehículo para canalizar la ayuda de seis centros de acopio de aliados, ocho empresas nacionales, donantes internacionales y su fundación hermana radicada en Miami, EEUU, SAHF, y la solidaridad de cientos de salvadoreños que aportaron sus donativos en especie o aportes de fondos en plataformas digitales de bancos aliados.

PROGRAMA DE Primera Infancia

FUSAL, a través de su Programa de Primera Infancia, busca contribuir al desarrollo adecuado de los niños y niñas menores de cinco años en hogares en situación de pobreza multidimensional del área rural de El Salvador.

Después de 6 años de intervención en los municipios de Jicalapa y Chiltiupán, en La Libertad; y 11 años en el municipio de Guaymango, en Ahuachapán, FUSAL firmó convenios de cooperación con los alcaldes de estos municipios para dar continuidad a la dinámica del Programa de Primera Infancia en esos territorios, incorporando como parte de su equipo a un promotor de salud o voluntario formado por FUSAL que dará seguimiento a los logros alcanzados por las comunidades y actuará como punto focal de coordinación con el grupo de voluntarias comunitarias.

FUSAL fortaleció los grupos de voluntarias y quedaron organizadas como comités locales de primera infancia o asociaciones para que repliquen las prácticas del programa y así seguir mejorando los indicadores de nutrición, anemia y desarrollo en los niños menores de cinco años de esos municipios. La inversión social total en estas intervenciones fue mayor a $9 millones, incluyendo las atenciones en salud, estimulación temprana, iniciativas de seguridad alimentaria y apoyo con ayuda humanitaria. En total en estos tres municipios se atendió a 18,954 niños desde la etapa de gestación hasta los 5 años. Otros tres municipios en La Libertad están en el proceso de transición y se espera que puedan entrar en sostenibilidad en 2021.

Línea Base: PROGRAMA DE PRIMERA INFANCIA

A partir de 2020 el Programa de Primera Infancia de FUSAL inició acciones en el oriente del país en Usulután, donde estará interviniendo en los municipios de California, Berlín y Puerto El Triunfo. Esta intervención irá vinculada con una evaluación de impacto del nuevo modelo de intervención que tiene mayor énfasis en visitas domiciliares. Durante 2020 se ha iniciado el levantamiento de la línea de base del estudio en dos etapas: la primera fase se ha hecho de manera telefónica ya que inició durante la cuarentena y se probó que podría seguirse haciendo de esta manera.
La segunda etapa se hace de manera presencial para que se pueda hacer la evaluación física integral del desarrollo del niño según su etapa. Para finales de 2020 se espera haber levantado la línea de base para más de 1,200 niños y 180 mujeres embarazadas de California, Berlín y Puerto El Triunfo. En 2021 se levantará la línea de base del municipio que servirá de control para la evaluación de impacto.
“Nuestro Programa de Primera Infancia sigue vivo en todos los municipios que han entrado en sostenibilidad liderados por voluntarios comunitarios y a partir de 2020 inicia operaciones en municipios de la zona oriental del país que presentan altos índices de malnutrición y anemia. Continuaremos trabajando en conjunto con otros proyectos locales buscando la eficiencia e impactar significativamente la vida de cientos de familias”

Karla Segovia, 
Directora Ejecutiva de FUSAL

programas de Desarrollo Local

Neoen, en alianza con FUSAL, desarrolla el Programa Horizonte, generando impactos sociales en ocho comunidades de los municipios Puerto El Triunfo, Jiquilisco y Ozatlán, en cuyas jurisdicciones se encuentra el proyecto fotovoltaico Capella Solar, el cual inició en abril pasado su inyección a la red eléctrica salvadoreña. En consistencia a la inversión a largo plazo de Neoen en El Salvador, el convenio de cooperación con FUSAL, firmado en agosto de 2018, consiste en la ejecución de una estrategia de impacto social durante 20 años, invirtiendo un monto proyectado de USD 10 millones de dólares durante este período.
Con el objetivo de mejorar el progreso social de las comunidades beneficiarias, el Programa Horizonte reúne diferentes programas de FUSAL: en la zona ya hay intervenciones de los programas de Primera Infancia, Ayuda Humanitaria y Calidad Educativa.
El Programa Horizonte ha iniciado a materializar sus primeros resultados. En el área educativa, se ha planificado mejoras de infraestructura escolar en las escuelas de la zona. Este año se concluyó la remodelación del Complejo Educativo Caserío Las Pampas del municipio Puerto El Triunfo, obra que beneficiará a 255 niños y adolescentes, nueve docentes y a la comunidad escolar, quienes disfrutarán de los beneficios de la obra a su retorno a las clases presenciales. En 2020 también se inició un proyecto colaborativo que llevará acceso a agua a más de 380 personas de Villa Concordia, en el municipio de Jiquilisco.
“FUSAL cuenta con más de 34 años de experiencia en el diseño y ejecución de programas sociales que logran un impacto medible y significativo en las poblaciones más vulnerables. Nuestro compromiso de aportar al progreso social de El Salvador nos mueve a crear alianzas sostenibles, sistematizando las experiencias para lograr mayor eficiencia. Nos sentimos privilegiados de contar con la confianza de Neoen y ser su aliado para ejecutar el Programa Horizonte durante los próximos 20 años. Contar con el compromiso a largo plazo de Neoen, nos motivó a aprovechar y poner al servicio de las comunidades de Puerto El Triunfo, Ozatlán y Jiquilisco, las diferentes soluciones que FUSAL desarrolla para lograr un mayor alcance en Usulután”.

Alejandro Poma, 
Vicepresidente de FUSAL

Residencial Libertad

Residencial Libertad es un proyecto de desarrollo local financiado por FUSAL y SAHF y administrado por la Corporación del Espíritu Santo, que tiene como objetivo contribuir a que los niños, niñas y jóvenes de una zona en riesgo crezcan con las condiciones de salud, educación y sano esparcimiento necesarias para su desarrollo integral.

Para 2020 el proyecto se ejecutó conforme a lo planificado entre enero, febrero y parte de marzo; sin embargo, a raíz de la emergencia ocasionada por la pandemia COVID-19 en El Salvador, las actividades educativas y de esparcimiento social se suspendieron en marzo 2020, provocando que la ejecución de cada uno de los componentes del programa se tuviera que adaptar.
Las profesoras de inglés del complejo educativo adoptaron novedosas estrategias para llevar el contenido a sus alumnos, adaptándose a la tecnología a la cual los padres tienen acceso. La cobertura a los diferentes niveles del complejo educativo es a través de la preparación y entrega de guías de estudio y trabajo, que son enviadas a través de medios electrónicos.

La Clínica de Residencial Libertad adoptó las medidas estipuladas por el Ministerio de Salud para la atención y prevención de COVID-19. FUSAL ha promovido que su personal tenga acceso a equipo de bioseguridad y pruebas para cuidar de su salud. Se suspendieron todas las actividades que implicarán un riego de contagio innecesario y se concentraron las atenciones a los casos respiratorios, emergencias y controles de embarazos.

PROGRAMAS DE Calidad Educativa

Durante 2020 FUSAL ha continuado con acciones orientadas a mejorar la calidad educativa a través de la formación de profesores con los programas de ProFuturo, que cubre 12 departamentos del país, y el programa de lectoescritura implementado en alianza con la Fundación para la Educación Superior – FES- en Usulután y La Libertad.

Este año, hasta el primer semestre, ProFuturo ha formado a 2915 profesores en competencias digitales en un momento en que esta intervención ha resultado crítica para apoyar la transformación de la educación pública a un formato virtual. Asimismo, se ha puesto al servicio del Ministerio de Educación la experiencia acumulada de FUSAL para formar profesores en competencias digitales ya que el sistema está reconvirtiéndose para formatos híbridos en el futuro.

El programa de lectoescritura, que originalmente arrancó en La Libertad con el apoyo de Fundación Aristos, fue expandido en 2020 a la zona intervenida por el Programa Horizonte, en alianza con NEOEN, en Usulután. A la fecha hay 38 profesores beneficiados con el apoyo para mejorar su pedagogía para la enseñanza de la lectoescritura y cubre a cuatro centros escolares: uno en La Libertad, y tres en Usulután. Durante 2020 este programa se reconvirtió para ser desarrollado de manera digital y también para apoyar en capacidades socioemocionales y de autogestión a los profesores que ahora tienen que también apoyar a las familias para que mantengan el involucramiento de los niños y niñas en la escuela.
Para más información de FUSAL visite: www.fusal.org
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