El Programa de Ayuda Humanitaria de FUSAL tiene por objetivo mejorar el acceso a la salud de forma equitativa y oportuna, así como dar atención a crisis humanitarias en poblaciones vulnerables en nuestro país.
FUSAL logra canalizar donativos en especie en alianza con su fundación hermana, la Salvadoran American Humanitarian Foundation (SAHF), radicada en Miami, Estados Unidos. La operación del programa es posible, principalmente, gracias a nuestro donante y aliado Fundación Poma.
Hemofilia:
En 2024, se gestionaron donativos de Factor Antihemofílico, valorados en más de $11 millones, garantizando el acceso oportuno a tratamiento a los 300 pacientes con hemofilia a nivel nacional.
Fibrosis Quística:
El programa de apoyo a pacientes con fibrosis quística se expandió y se identificaron pacientes adicionales elegibles para recibir el tratamiento con moduladores. Asimismo, el estado de salud y calidad de vida de los pacientes que se encontraban bajo tratamiento desde el primer trimestre mejoró notablemente.
Con el apoyo de Food for the Poor (FFTP), se apoyó a la familia del único paciente registrado en el país con la enfermedad de Pompe, una enfermedad genética rara que impacta el desarrollo neuromuscular. El apoyo consistió en financiar su control médico en la Universidad de Duke, ya que en nuestro país no se contaba con experiencia en tratar esta enfermedad. Actualmente, el paciente presenta peso y talla adecuados, aprendió a caminar sin necesidad de prótesis e inició su educación parvularia. Se prevé que el apoyo continúe en 2025 gracias a la generosidad del donante FFTP. El apoyo gestionado fue de $11,406.
Con el apoyo de Direct Relief, se invirtieron $25,000 en equipamiento para fortalecer la capacidad de respuesta de la Cruz Roja Salvadoreña, entregándoles tanques de oxígeno de distinta capacidad, cánulas, manómetros y otros insumos médicos necesarios para brindar servicios de oxigenoterapia a pacientes que enfrentaran crisis respiratorias derivadas de enfermedades, accidentes o emergencias, permitiendo su estabilización y traslado oportuno a servicios hospitalarios.
En alianza con UNICEF, FUSAL contribuyó a fortalecer a 946 colaboradores del Ministerio de Salud con conocimientos y competencias para desarrollar actividades de vigilancia y consejería nutricional con la niñez. Las jornadas formativas estuvieron dirigidas a promotores de salud y personal de enfermería, brindando refuerzo en técnicas de toma de medidas antropométricas, consejos y recomendaciones alimenticias para la niñez y mujeres embarazadas, así como prácticas para la promoción de la lactancia materna. La inversión ascendió a más de $60,900.
En junio, El Salvador sufrió fuertes lluvias que afectaron a toda la población, especialmente a las familias más vulnerables del país. Según datos de Protección Civil, 4,100 personas fueron albergadas para resguardarse de los riesgos ocasionados por las lluvias y se reportaron más de 1,200 emergencias a nivel nacional. A raíz de este fenómeno, el 16 de junio se declaró Estado de Emergencia Nacional. FUSAL desarrolló una estrategia integral de atención y respuesta ante la emergencia. Con los bienes disponibles previamente en el Centro de Distribución de FUSAL, se brindó una respuesta temprana a poblaciones albergadas en los municipios donde FUSAL tenía presencia.
Se benefició a un estimado de 4,342 personas a través de la distribución de kits de higiene, kits de higiene menstrual, frazadas, alimentos no perecederos, mascarillas, pañales desechables, kits para purificación y almacenamiento de agua segura y láminas.

Se atendió a las comunidades beneficiarias de programas de FUSAL que enfrentaron retos de seguridad alimentaria, ya que dependían del comercio informal, pesca y agricultura de subsistencia. A estas poblaciones se les proveyó de alimentos no perecederos, kits de higiene, frazadas y toldos para el resguardo de sus pertenencias.
Como parte de las acciones de recuperación temprana, con el apoyo de aliados nacionales e internacionales como Grupo Roble, SAHF, FFTP, Americares y Médicos Sin Fronteras, se movilizaron $63,914 para brindar a las familias paquetes de alimentos, kits de higiene, insumos para reparación de sus viviendas y kits para purificación y almacenamiento de agua segura.
En 2024, El Salvador enfrentó una alerta sanitaria debido al incremento alarmante en los casos de dengue. En este contexto, FUSAL y SAHF se activaron para intensificar sus esfuerzos y contribuir a la prevención del dengue, particularmente en las comunidades más vulnerables. Gracias al donativo de Direct Relief, se distribuyó un importante lote de repelentes y toallas con repelente, recursos vitales para reducir la exposición a las picaduras del mosquito transmisor.

Se benefició a un estimado de 28,000 personas a través de la distribución de sueros, mascarillas, medicamentos e insumos médicos valorados en $28,718.

Estos insumos fueron entregados para fortalecer las capacidades de respuesta en las comunidades por parte de organizaciones e instituciones como el Ministerio de Salud, Fundación Ayúdame a Vivir, FUSATE, Programa de Primera Infancia de FUSAL y Clínica Residencial Libertad en Tonacatepeque.
Con el objetivo de mejorar la atención a poblaciones vulnerables, se desarrolló la iniciativa ConexionES, un programa de empoderamiento de la gestión en salud en el cual se fortaleció a 20 organizaciones: 10 que trabajan con pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles y raras, y 10 organizaciones sociales prestadoras de servicios de salud.
La iniciativa, desarrollada en colaboración con Roche, marcó la tercera edición de un proceso formativo orientado a empoderar a organizaciones beneficiarias de FUSAL para que sirvieran a estos pacientes de manera más efectiva y sostenible, abarcando sesiones presenciales centradas en áreas clave como gobernanza, elaboración de propuestas de proyectos, gestión de apoyo y vocería, creación de historias de impacto y rendición de cuentas.
Ello les permitirá ofrecer un servicio más integral a sus pacientes. Asimismo, se promovió la colaboración entre los participantes, facilitando la co-creación de proyectos conjuntos y el fortalecimiento de la red de organizaciones beneficiarias. Luego de este proceso formativo, las organizaciones trabajarán de forma conjunta para la sistematización de las necesidades médicas de los pacientes atendidos por estas organizaciones con el objetivo de que FUSAL pueda canalizar más donativos para estas poblaciones.
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