En 2024, El Salvador enfrentó una alerta sanitaria debido al incremento alarmante en los casos de dengue. En este contexto, FUSAL y SAHF se activaron para intensificar sus esfuerzos y contribuir a la prevención del dengue, particularmente en las comunidades más vulnerables. Gracias al donativo de Direct Relief, se distribuyó un importante lote de repelentes y toallas con repelente, recursos vitales para reducir la exposición a las picaduras del mosquito transmisor.
Se benefició a un estimado de 28,000 personas a través de la distribución de sueros, mascarillas, medicamentos e insumos médicos valorados en $28,718.
Estos insumos fueron entregados para fortalecer las capacidades de respuesta en las comunidades por parte de organizaciones e instituciones como el Ministerio de Salud, Fundación Ayúdame a Vivir, FUSATE, Programa de Primera Infancia de FUSAL y Clínica Residencial Libertad en Tonacatepeque.